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Tipos de Relaciones Tóxicas

Las relaciones tóxicas se entienden como una relación donde existe malestar y daño por parte de uno o ambos miembros de la pareja.

No solo se dan en relaciones amorosas, también pueden existir en la amistad, familia, trabajo y sector académico.

1. Relación basada en el chantaje:
En ocasiones el afecto y amor que constituía la base y justificación de la relación dieron paso al chantaje como medio para alargar la duración de la relación.
Se observa en estos casos que una de las parejas le tiene lástima a la otra y por ende el trato se vuelve favorable y privilegiado, lo que genera que la otra persona aprenda a comportarse como “víctima” para cobrar los beneficios de ello.
Sin embargo, la principal víctima en esta relación es quien cede constantemente siendo manipulada y controlada por la pareja a través de generar el sentimiento de culpa.
Puede observarse cuando la persona toma una decisión sobre su propia vida, por ejemplo, querer salir solo a una reunión con amigos del sexo opuesto y la pareja de forma indirecta toma una actitud que influye para que se sienta mal por tomar ese tipo de decisiones y por ende evitar que salga.

2. Relación basada en el miedo:
En este tipo de relación, hay un maltrato claro basado en agresiones (físicas, verbales, económicas) y el miedo de que la pareja tome represalias si se entera de determinadas cosas.
Este suele ser el tipo de relación toxica más común y la cual se debe considerar como una grave amenazada por el riesgo que implica para la persona afectada.

3. Relación basada en la mentira:
En este tipo de relación, se ve a la pareja como un medio para llenar un vacío o crisis existencial, así como, obtener la aprobación de los demás o tener acceso a ciertos recursos.
Lo que producirá un engaño para la otra persona sobre la naturaleza de los lazos afectivos que se han creado entre ambos.
Puede existir el caso en que la persona no sea completamente consciente de las motivaciones para seguir en la relación.

4. La pareja idealizada:
Sucede cuando se hace evidente que uno o los dos miembros de la pareja no se han enamorado de la persona con la que comparten afecto, sino con una versión idealizada de la misma.
Puede que durante los primeros meses ya se haya percatado de este hecho, pero ha decidido prestarle menor caso y solucionando esa incongruencia sobrevalorando la capacidad del otro para cambiar en el futuro y amoldarse a las expectativas de la pareja.
Al evidenciare que la otra persona no cambiara como se desea, puede surgir el rencor y la frustración.
La relación se vuelve tóxica cuando se ejerce presión sobre una de las personas para intentar el cambio deseado y se transforma en un tipo de maltrato.

5. La relación idealizada:
Este sería la contraparte del punto anterior, uno puede idealizar no a la pareja sino a la relación, volviéndose tóxica cuando el grado de idealización es intenso.
En este tipo el problema principal es que los miembros de la pareja poseen expectativas diferentes sobre como será su relación, y puede tratarse de un problema de comunicación en las primeras etapas de la relación.
Este clase de relación se observa normalmente a largo plazo, cuando se han realizado varios sacrificios por la pareja que pueden verse como inútiles y producir rencor y frustración.

6. Relación donde se cede el poder de decisión:
En este caso, uno de los miembros es quien toma las decisiones importantes, llegando a asumir un rol de jefe en la relación, pero cuyo rol no es justificado, puesto que la existencia de la pareja se debe a los vínculos entre los miembros y no a la obtención de un objetivo o meta concreta.
Lo que genera un problema en la autonomía de uno de los miembros, el cual observa el poder de decisión reducido a lo mínimo.
El problema suele percibirse cuando la dinámica se basa en que una de las partes se acostumbra a mandar y la otra a obedecer sin cuestionamiento.

7. Relación de Co-dependencia:
Ambos miembros de la relación muestran dependencia por el otro, se observa que los miembros tienen una actitud y forma de relacionarse pasiva y en ocasiones sumisa, donde tienden a anteponer el bienestar del otro por el propio.
En una relación se debe buscar siempre el bienestar de la pareja pero también el propio, puesto que al dar constantemente sin recibir nada a cambio (esto cuenta para uno mismo) no es sano y desgasta.
Las necesidades individuales se pierden, se olvidan y no se satisfacen, generando a mediano y largo plazo sentimientos de malestar, frustración e infelicidad en ambos miembros de la relación.
La idea final de este artículo no es que te culpes o menosprecies por estar en una relación tóxica, sin importar que rol cumples dentro de ella.
Sino el tomar conciencia sobre lo que sucede e identificar que no existe un solo tipo de pareja tóxica y al hacerlo, podrás tomar la decisión de alejarte y buscar ayuda profesional para evitar que vuelvas a estar dentro de una relación de este estilo.

 

 

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